Si nuestro asesor
financiero nos aconseja hacer una reunificación de deudas para
solventar una situación de debilidad financiera, lo más importante es
conocer el producto antes de tomar una decisión.
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Lo más importante es conocer bien el producto para saber si compensa. |
En general, hay dos tipos de familias a las que les puede interesar contratar este producto financiero:
1.Una familia que además de pagar la hipoteca tiene que hacer frente a préstamos
personales y a tarjetas de crédito. Esta familia puede preferir
reunificar las deudas en una única cuota, que a la vez supondría una
reducción de los gastos mensuales. Tendría una mayor posibilidad de
consumo, de ahorro o de inversión a cambio de tener que asumir una mayor
deuda a un plazo más dilatado.
2.El otro ejemplo sería el más habitual en esta época de crisis, sería
el de una familia cuyos ingresos se han visto mermados mientras sus
gastos se han mantenido iguales. En este caso, la familia puede intentar
hacer frente a las deudas con los ingresos que recibe, pero si no
fuesen suficientes para poder llegar a fin de mes tiene dos
planteamientos posibles. Podría dejar de pagar sus deudas y poder llegar
a perder su vivienda o bien plantearse una reunificación de préstamos.
Aunque hay muchos escépticos a este tipo de operaciones hay que
destacar que hay ventajas además de las desventajas ya conocidas por
muchos.
Desventajas de la reunificación de deudas
La principal desventaja y la más conocida por la mayoría es que el tipo de interés es más elevado que el de una hipoteca
tradicional, pero, en parte, es un coste mayor ya que el riesgo es más
elevado y se trata de una operación más compleja que el de una hipoteca
normal. Aunque hay que tener en cuenta que con la agrupación de deudas
se cancelan préstamos cuyo intereses acostumbran a ser más altos que el
de la nueva hipoteca.
Otra desventaja es el coste que supone la cancelación de préstamos e
hipoteca. Este gasto se suele asumir añadiéndolo al capital total
reunificado y financiado. Esto hace que el capital solicitado sea mayor,
aunque al permitir financiarse junto con el resto solicitado no hay que
hacer frente a este coste con ahorros.
Las entidades financieras no suelen conceder hipotecas de este tipo, y
menos en la actualidad, ya que al ser operaciones de mayor riesgo no les
interesa ofrecer financiación para cancelar otras deudas y préstamos.
Por ello, hay que acudir a intermediarios especializados en
reunificación de deuda.
Se trata de una mala opción si la nueva cuota de la hipoteca
no será fácilmente asumible por la familia, ya que se trataría de una
forma de alargar lo inevitable. Así que hay que asegurarse de que la
nueva cuota se adapta a los nuevos ingresos familiares y que en la
medida de lo posible se podrá mantener una estabilidad, algo difícil en
estos tiempos.
Ventajas de la reunificación
Si se hace una reunificación con cabeza, es decir, con total seguridad
de que se podrá hacer frente a la nueva cuota hipotecaria, supone un
alivio económico mensual. La idea principal de la reunificación es unir
los gastos mensuales en una única cuota que sea menor que la suma de
todos los gastos. De forma que una familia pueda disponer de una mayor
parte de sus ingresos.
Igual que una hipoteca, en mejores tiempos se pueden hacer
amortizaciones de capital, que nos permitirán ir reduciendo el plazo y
así conseguir disminuir el total de intereses pagados al finalizar la
financiación.
Existe la figura del broker hipotecario,
cuyos servicio es la búsqueda de la mejor financiación y de la
negociación con las entidades para que concedan a su cliente la
operación. Al conocer bien el mercado saben a qué bancos pueden ir a
negociar y así ahorrarnos tiempo y discusiones. Su asesoramiento es muy
importante en la actualidad, ya que dada la escasa oferta de las
entidades financieras, han aflorado muchas empresas no reguladas por el
Banco de España que ofrecen esta alternativa.
Debemos tener presente que el Gobierno reguló a los brokers para que
sigan una normativa y así conseguir que sean de fiar de cara a los
clientes si están registrados en el Registro Estatal de Intermediarios
Financieros conforme siguen la Ley. Algo que el Gobierno hizo para que
las personas que necesitaban reunificar sus deudas pudieran lograrlo sin
problemas de estafas ni inseguridad.
En resumen, hay momentos en los que hay que dejar a un lado los
prejuicios contra las entidades financieras para intentar resolver
nuestra situación financiera familiar. Y siempre hay que hacerlo con
cabeza o ayudados por profesionales para que no sea peor el remedio que
la enfermedad y conocer bien los detalles de lo que estamos haciendo.

