A pesar de que el
sueño de tener una casa es, al fin y al cabo, el deseo de la mayoría de
ciudadanos, acarrear con esta compra y su pertinente préstamo hipotecario en estos tiempos que vivimos es cada vez más inalcanzable para la mayoría.
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La financiación se convierte en el principal problema al que quedamos atados al comprar una vivienda. |
La falta de
ingresos suficientes y la inestabilidad económica del momento provocan
que la incertidumbre y la poca confianza de los futuros hipotecados sea
cada vez mayor.
Endurecimientos de las condiciones y encarecimientos de los intereses
son algunas de las claras desventajas que presenta el actual panorama
hipotecario español. Con lo que el hecho de elegir una buena hipoteca
hoy en día acaba siendo una decisión igual de importante que la de
elegir la vivienda adecuada.
La financiación se convierte en el principal problema al que quedamos
atados en el momento de la compra de la vivienda con lo que las
condiciones de la hipoteca deben ser asumidas y meditadas desde el
primer momento de nuestra elección.
Teniendo en cuenta todas aquellas personas que deben asumir esta deuda
hipotecaria vamos a nombrar una serie de puntos clave fundamentales a
tener en cuenta en la solicitud de un préstamo hipotecario:
-Tener tiempo y paciencia. Es una decisión importante con lo que una
buena dedicación es imprescindible para poder encontrar la mejor hipoteca.
-Antes de solicitar una hipoteca se deben comparar los préstamos
hipotecarios que ofrecen las entidades financieras hoy en día, hay que
informase bien de lo que ofrece el mercado y no dejarse llevar por las
ofertas publicitarias.
-Busca en un comparador de hipotecas online (como Bankimia.com). No hay
que centrarse sólo en buscar financiación en sucursales, sino que
también hay que utilizar Internet, que es donde suele haber las mejores
condiciones, ya que los costes son más reducidos.
-Debes analizar en profundidad tus finanzas personales: cuánto dinero
tienes, cuántos ingresos futuros tendrás, cuál es el mínimo de dinero
que necesitas, qué gastos no puedes eludir en el periodo en el que
deseas solicitar el préstamo hipotecario y qué cuota te puedes permitir
pagar.
-Asesorarse bien de cual es la mejor hipoteca una vez se tienen
diferentes ofertas vinculantes. Ya que no sólo hay que mirar el tipo de
interés, también tenemos que tener en cuenta comisiones, suelos y
productos vinculados.
-Informarse sobre todas las comisiones del préstamo hipotecario:
apertura, estudio, amortización anticipada, cancelación anticipada u
otros gastos.
-Vigilar los productos adicionales que se deben contratar, ya que éstos
pueden aumentar los gastos mensuales en función de la vinculación.
-Pregunta todo aquello sobre lo que tienes dudas: precio del préstamo
hipotecario, número de cuotas, plazos ofrecidos, intereses, comisiones,
impuestos, gastos notariales, etc. Una vez firmado el préstamo, a la
hora de enfrentarse con un problema no valdrá de nada “eso no lo sabía”,
“eso no lo había entendido”o “ eso no me quedó claro”.
-Se ha de tener en cuenta de que el tipo de interés no suele ser
rígido, la mayoría de las entidades hacen variaciones en función del
importe, del plazo e incluso del riesgo del cliente.
-Haz números con un simulador de hipotecas puede hacer estimaciones de la cuota, el plazo o el importe que más le conviene contratar.
-También es muy importante conocer bien los productos que exigen que
contratemos y el coste que nos suponen, porque no siempre el mejor
diferencial es la que nos supone un coste total menor.
-Antes de firmar, lee bien todas las condiciones y conoce las
diferentes cláusulas, en caso necesario, pregunta al notario si no
entiendes algunos conceptos.
-Asegúrate de que te quedas con una copia de la escritura de la
hipoteca para en caso de duda poder revisar las condiciones de lo que
firmaste.
En el caso de necesitar aclarar alguna duda sobre préstamos bancarios puedes hacer una pregunta a nuestros expertos independientes, los cuales te darán una respuesta en la brevedad posible.
Estamos sumergidos en un escenario dónde cada vez hay mayores
restricciones, endurecimientos y peores condiciones por parte de las
entidades bancarias. Así que vale la pena dominar toda la información
que está a nuestro alcance, ya que tenemos el derecho sobre ella,
entendiéndola y verificándola en la medida de lo posible porque después
de todo va a ser una decisión que va a repercutir para casi toda la
vida.

